
Los dos monstruos y Tres monstruos son obras de un mismo autor, por lo que presentan elementos comunes; sin embargo, tienen más peso las diferencias entre los dos títulos. Ambas historias plantean un conflicto entre personajes que se enfrentan a una situación desde diferentes perspectivas. En el caso de Los dos monstruos, se plantea un problema entre iguales que viven en diferentes contextos; y en Tres monstruos, el conflicto surge cuando uno de los personajes invade el espacio físico de los otros dos estando en inferioridad de condiciones respecto a ellos, lo que provoca un rechazo y plantea una relación jerárquica. En el primer título, el enfrentamiento sin sentido conlleva insultos y violencia hasta que se rompe la barrera que separa a los personajes y, con toda naturalidad, los dos comprueban que ambos tienen razón. En el segundo caso, el enfrentamiento es premeditado (el personaje amarillo invade el espacio de los otros dos con un objetivo). También hay insultos, más bien comparaciones metafóricas, que, bien porque hoy día las obras son mas políticamente correctas bien porque los personajes están cara a cara, no son tan directos (aunque resulten más ofensivos). Además, prima la ironía y el ingenio del personaje extranjero y cuando este consigue estar en las mismas condiciones que los otros dos se plantea la negociación. Los personajes protagonistas de Los dos monstruos son muy similares, varía su color (lo que en el momento de su publicación pudo tener implicaciones políticas) pero sus rasgos, sus gestos y sus comportamientos son muy parecidos; en Tres monstruos los dos personajes que viven en la isla son también parecidos, pero el que llega en la barca, aunque es un monstruo, tiene rasgos bastante más humanizados y presenta diferencias que producen el rechazo de los nativos. En lo que respecta al desarrollo del conflicto en las dos obras, en el primer caso, las ilustraciones están enmarcadas lo que acentúa la diferenciación de los espacios y distancia al lector. Este distanciamiento se ve reforzado por el hecho de que la “guerra” esté protagonizada por dos monstruos que se insultan de forma gratuita (no se conocen, se insultan por insultarse sin intención de herirse, como si fuese su forma de expresarse) lo cual provoca humor. En el segundo ejemplo, el lector no está tan distanciado por la ilustración, además el ilustrador intenta hacerlo cómplice del monstruo amarillo a través del lenguaje y de su posición estratégica en las ilustraciones. Sin embargo, los protagonistas son tres monstruos y el conflicto verbal sigue siendo muy exagerado.Existe una evolución evidente en la edición que también se aprecia en el tratamiento del problema planteado. En Los dos monstruos el conflicto es más general y es fácilmente comparable con cualquier situación, desde una riña entre hermanos hasta una guerra entre países. En Tres monstruos se propone claramente una situación de marginación. En esta ocasión, el autor es consciente de que el lector está más familiarizado con este tipo de situaciones y por eso utiliza la ironía como recurso humorístico y tiene una intención más crítica.
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